Científica chilena lidera el mayor estudio de enfermedad cardiovascular de trabajadores chilenos en altura geográfica en los últimos años.

La investigación fue encabezada por Morin Lang, investigadora del Departamento Ciencias de la Rehabilitación y el Movimiento Humano de la Universidad de Antofagasta. El trabajo fue publicado hoy en la revista Frontiers in Cardiovascular Medicine. 

En Chile hay más de 200 mil personas que trabajan en minería, este rubro que ha sido considerado por largo tiempo como la viga maestra del desarrollo del país tiene a una fracción relevante de su contingente laboral desarrollando sus faenas a más 3 mil metros sobre el nivel del mar, dicha condición tendría importantes desafíos en su salud. 

“Trabajar en altura es sin duda algo cada vez más frecuente dentro de la realidad nacional, exponerse a estas condiciones podría poner en riesgos su salud, ya que se exponen a Hipobaria Intermitente Crónica (HIC)”, así lo afirma la Doctora en Actividad Física y de Salud de la Universidad de Granada España, Morin Lang.

“Esta es una modalidad chilena única de exposición a altitud en el mundo, que se caracteriza por los trabajo en turnos en gran altitud, con un tiempo proporcional de descanso a nivel del mar donde la mayoría de ellos reside”, señala la también investigadora del Departamento Ciencias de la Rehabilitación y el Movimiento Humano de la Universidad de Antofagasta.

“Los trabajadores expuestos a estas condiciones, independientemente de los años de exposición, presentan mayores valores de presión arterial medida en 24 horas en altitud que a nivel del mar”, explica la académica quien la condición antes mencionada afecta en mayor medida a los hipertensos, aunque sean tratados farmacológicamente, “mostrando que en algunos de ellos existe una hipertensión enmascarada y no controlada en altitud geográfica”.

Los datos que se tenían hasta ahora para evaluar la enfermedad han sido recopilados durante 20 años, y sólo consideraron las mediciones en gran altitud sin considerar mediciones a nivel del mar, es decir, no contrastaron situaciones de normalidad en los trabajadores.

Una nueva herramienta de evaluación

El sistema de evaluación aplicado a los trabajadores en gran altura geográfica, permite evaluar y controlar mejor el riesgo cardiovascular sin interferir de manera importante en su desempeño laboral.  De hecho, se constató que una proporción considerable del grupo estudiado presentó hipertensión no controlada, así como hipertensión nocturna.

Lo anterior cobra relevancia, dado que los resultados entregan importante evidencia respecto a que los trabajadores con valores elevados en su presión arterial y que mantienen por largos períodos dicho índices podrían presentar un fuerte factor de riesgo cardiovascular.

Para llevar a cabo esta investigación se realizaron mediciones durante los primeros días y el séptimo día de turno en faena minera (3 mil 870 metros sobre el nivel del mar), y después del segundo día de descanso a nivel del mar. Estas mediciones incluyen la presión arterial por 24 horas, una prueba de ejercicio, medición de signos vitales y encuestas de mal agudo de montaña en altitud. Un trabajo de 12 meses para recolectar los datos en las ciudades de Arica, Iquique, Antofagasta, Copiapó, Ovalle, La Serena, Santiago, Viña del Mar, Los Andes y Rancagua. 

“A futuro, se deben considerar estudios a diferentes altitudes geográficas en el rubro minero, así como otras actividades productivas en altitud geográfica como turismo y centros astronómicos, considerando la alianza con mutualidades y la superintendencia de seguridad social”, concluye la Doctora Lang, esperando así establecer posibles estrategias de prevención e intervención.

Los resultados de esta investigación se presentaron en el artículo “Blood pressure response in miners exposed to chronic intermittent hypoxia in Chile”, que apareció en la Revista Frontiers in Cardiovascular Medicine, siendo su autor principal Morin Lang, junto a Grzegorz Bilo del Istituto Auxologico Italiano, IRCCS, Dept. of Cardiovascular, Neural and Metabolic Sciences y Gianfranco Parati del Department of Medicine and surgery, University of Milano-Bicocca.

Los resultados de este estudio son importantes porque no implican un problema, sino un desafío para mejorar la monitorizacion de la salud de los trabajadores, como por ejemplo en este caso con holter de presión arterial 24 horas, que entrega mediciones in situ mientras el trabajador realiza sus actividades laborales en altura. De esta manera con resultados individualizados, los médicos podrán ajustar las terapias farmacológicas para que sean eficaces en altura. Esta herramienta es útil para evaluar y monitorizar el incremento de la Presión arterial y controlar el riesgo cardiovascular asociado.

Puedes ver la nota en el siguiente link: https://doi.org/10.3389/fcvm.2021.701961

autor: David Azócar.

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